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Descubrí los mejores destinos de compras en Mendoza

1. Palmares Open Mall: ubicado al sur de la ciudad, Palmares Open Mall ofrece una experiencia de compras completa con opciones variadas. Desde tiendas locales hasta espacios gastronómicos, este destino es perfecto para los amantes de las compras. Cuenta con 10 salas de cine y más de 120 tiendas de las principales marcas del país. 

2. Mendoza Plaza Shopping: más allá del centro, Mendoza Plaza Shopping en Guaymallén se destaca por su diversidad. Podés explorar sus ofertas sin preocuparte por marcas específicas. La reciente llegada de nuevas opciones gastronómicas hace que sea un punto de encuentro vibrante. 

3. Mercado Central: conocé la autenticidad de Mendoza en el Mercado Central, ubicado en el centro de la ciudad. Desde productos frescos hasta opciones culinarias, este mercado es un crisol de experiencias locales.  

4. Av. Las Heras: el epicentro de compras de la Ciudad de Mendoza es donde lo regional se encuentra con opciones ideales para souvenirs. Este distrito comercial es el lugar perfecto para explorar la cultura y la historia local. 

Te invitamos a tener este artículo a mano para tu próximo tour de compras.

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Rutas Gastronómicas en Mendoza: descubrí los sabores premiados por la Guía Michelin

El viernes 24 de noviembre, la Ciudad de Buenos Aires fue testigo de la entrega de estrellas Michelin a cuatro restaurantes de Mendoza: Brindillas, Zonda Cocina de Paisaje, Casa Vigil y Azafrán. En esta nota te contamos en dónde se encuentran para que puedas disfrutar de una cocina creativa y de calidad. 

1. Azafrán (chef Sebastián Weigandt): 

   – Dirección: Avenida Sarmiento 765, Ciudad de Mendoza, a pasos de Plaza Independencia. 

2. Casa Vigil (chef Iván Azar): 

   – Dirección: Chachingo, Maipú. A 30 minutos del Escudo de la Plaza Independencia, Acceso Este/RN 7, Don Bosco, Carril Pueyrredón, Videla Aranda/RP12. 

3. Zonda Cocina de Paisaje, Lagarde (chef Augusto García): 

   – Dirección: San Martín de Mayor Drummond, Luján de Cuyo. A 30 minutos del centro de Mendoza, Acceso Sur/RN 40. 

4. Brindillas (chef Mariano Gallego): 

   – Dirección: Guardia Vieja, Vistalba, Luján de Cuyo. Acceso por Corredor del Oeste, Ruta Panamericana/RP82, salida a Guardia Vieja. 

5. Riccitelli: 

   – Dirección: Las Compuertas, Luján de Cuyo. Acceso por Corredor del Oeste, RP82 hacia Las Compuertas, luego Roque Saenz Peña.  

A estos reconocimientos se suman tres estrellas verdes por sustentabilidad, otorgadas a Casa Vigil, Zonda Cocina de Paisaje y Riccitelli. Esta distinción resalta el compromiso de estos restaurantes con prácticas amigables con el ambiente.

Descubrí los destinos de la alta cocina mendocina y viví una experiencia culinaria única en Mendoza. 

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Explorá el Enoturismo en Mendoza: rutas, maridajes y experiencias accesibles

Mendoza se presenta como el destino clave para los amantes del vino, vas a poder descubrir el enoturismo en su máxima expresión, donde cada sorbo es acompañado de un paisaje inolvidable. Acompáñanos a explorar las actividades vitivinícolas que hacen de una experiencia ideal para los aficionados al buen vivir. 

Maridajes Auténticos: 

Conocé el arte del maridaje en Mendoza, donde el Malbec destaca con su sabor suave y aroma frutal. Los restaurantes de las bodegas ofrecen experiencias culinarias que fusionan la gastronomía local con los vinos regionales. Cada plato es una combinación pensada para complementar la identidad única de los vinos mendocinos. 

Ruta del Vino: 

La Ruta del Vino te invita a recorrer más de 800 bodegas distribuidas en tres principales regiones vinícolas, cada una con su encanto particular. Desde bodegas boutique hasta establecimientos reconocidos internacionalmente. 

Variedad de Bodegas para todos los bolsillos: 

Mendoza hace que el enoturismo sea accesible, ofreciendo una amplia gama de bodegas para todos los presupuestos. Más de 200 de estos centros vitivinícolas abren sus puertas, permitiéndote desde conocer los secretos de los viñedos hasta disfrutar de platos y cepas sofisticadas en sus restaurantes. La provincia atrajo la atención de la Guía Michelin, otorgándole 4 estrellas y consolidándola como un referente gastronómico de nivel mundial. 

Disfrutá de una experiencia única en Mendoza, donde el enoturismo se convierte en un viaje de placer para los sentidos.  

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Mendoza en tu itinerario: experiencias atractivas

Mendoza, con su combinación de aventura, cultura y gastronomía, ofrece una experiencia única para todos los viajeros. En la siguiente nota te damos opciones para que planees las actividades que mejor se adapten a tu itinerario. 

La mejor manera de comenzar un viaje es conocer la ciudad de destino, por eso te recomendamos el City Tour por Mendoza Capital. Podes explorar la ciudad visitando la Plaza Independencia, el Parque General San Martín y la calle Arístides, famosa por su vida nocturna y restaurantes. 

Para los que quieren introducirse en el mundo del vino, podes conocer la reconocida Ruta del Vino, explorando bodegas en Luján de Cuyo y Maipú mientras degustas vinos. Este paseo se puede complementar con un Tour por el Valle de Uco que combina bodegas de alta altitud, vinos únicos y la belleza panorámica del valle y la Cordillera de los Andes. 

Otra opción para los amantes de la adrenalina es la visita obligada: Potrerillos, ofrece emocionantes actividades al aire libre, como rafting en el río Mendoza, canopy y vistas impresionantes de alta montaña.   

El Ascenso al Cerro Aconcagua es una invitación a la aventura para los fanáticos del senderismo y la montaña, con rutas de diferentes dificultades y vistas panorámicas de los picos nevados. También, podés explorar diversas opciones de trekking en el Parque Provincial Aconcagua, con senderos para todos los niveles. 

Después de la aventura, relájate en las Termas de Cacheuta, un complejo termal con piscinas de diferentes temperaturas y servicios de spa.  

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BODEGA BIANCHI

Ubicada en San Rafael, Mendoza, Bodegas Bianchi se sitúa en tierras privilegiadas con grandes virtudes para la elaboración de vinos y espumantes. Camine por los viñedos, aprenda sobre el proceso de elaboración de nuestros productos mientras recorre la bodega, o simplemente siéntese a disfrutar una copa de nuestros mejores exponentes premiados y reconocidos en el mundo.

En todas las nuestras experiencias recorreremos parte del viñedo, caminaremos por la bodega y aprenderemos sobre la elaboración de vinos tranquilos y espumantes.

Conoceremos los secretos que pasaron de generación en generación, la cultura transmitida por los trabajadores y la familia, en casi de 95 años de historia de la bodega.

Disfrutaremos una cata dirigida de la línea Famiglia Bianchi en la cava privada de la familia, sumando a la degustación nuestro espumante método tradicional.

Dirección
Ruta 143 esq. Calle Valentin Bianchi, San Rafael, Mendoza

Mail
[email protected]

Instagram
@bodegasbianchi

Web
www.bodegasbianchi.com.ar

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BODEGA ANDELUNA

Andeluna nació en el año 2003, cuando se asociaron los mayores conocedores del mundo del vino en Argentina -la familia Reina Rutini- y el americano Ward Lay (hijo del fundador de PepsiCo).

En el año 2013 la Bodega fue adquirida por la Familia Barale, conocida en Brasil en el área de energía y en la Argentina en la industria del vino, por su experiencia como propietarios del Establecimiento La Soñada en el sur de Mendoza, con los vinos Finca Martha.

Desde los comienzos de su gestión, la familia puso acento tanto en el armado de un grupo humano altamente profesional, como en importantes inversiones que abarcaban todas las áreas de la empresa. Esto tenía como objetivo crecer, seguir desarrollándose en la industria y obtener las herramientas para acercarse al consumidor, priorizando siempre la impronta y los valores idealizados por los fundadores.

La propuesta gastronómica nace de la Cocina Argentina, con ingredientes regionales, haciendo énfasis en la percepción de la montaña en cada detalle.

Los productos que utilizamos son, en su mayoría, orgánicos, de una huerta en la zona de nuestra bodega, cuidadosamente seleccionados para Andeluna.

Es por esta razón que el menú cambia con el paso de las estaciones, todo el equipo participa en cada nueva propuesta, desde el chef al enólogo, para lograr, como en cada cosecha, lo mejor en cada una de las propuestas presentadas.

Las propuestas de degustaciones en Andeluna son diarias, alternativas interesantes para que los visitantes puedan armar su mejor experiencia probando sus vinos.

Dirección
Ruta N° 15 km 34, Agrelo, Luj

Dirección
Ruta 89

Teléfono
+54 9 261 460 6855

Mail
[email protected]

Facebook
@andelunaargentina

Instagram
@andelunaargentina

Web
https://www.andeluna.com.ar/

Los atardecer en la montaña para disfrutar una degustación junto a la imponente vista hacia el Cordón del Plata en los jardines de Andeluna.

Los disfrutar una degustación al atardecer junto a la imponente vista hacia el Cordón del Plata que ofrecen los jardines de Andeluna!

Incluye 1 copa de vino de bienvenida y luego disfrutarán de un menú desestructurado viendo el atardecer.

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Mendoza ciudad, una experiencia para todos los gustos

Tierra de sol, de buen vino, de buena gastronomía, de parques siempre verdes y de acequias que le dan un encanto especial a la ciudad. Si bien muchos turistas llegan para hacer pie y visitar algunas de las bodegas más importantes del país, Mendoza capital también tiene lo suyo. 

Bien podría ser la ciudad de los parques y las plazas, pues tiene más de 80. Su corazón está rodeado de cuatro espacios verdes que son los más importantes y llamativos. Uno es la plaza España, que se construyó después del terremoto de 1861 –el cual devastó la ciudad- y llama la atención de los visitantes por sus mayólicas. Lo cierto es que estas plazas son ideales para pasear, conocer, descansar y también -por qué no- disfrutar de un café.  

Entre todas las plazas de Mendoza capital se destaca el “hermano mayor” de la ciudad: el parque General San Martín, con más de 400 hectáreas y el más grande de Sudamérica; fue diseñado por Carlos Thays, el mismo que estuvo a cargo del Parque Sarmiento, y en su interior guarda más de 400 especies de todo el mundo. 

Más allá de su espacio verde, también es el lugar que contiene algunas de las joyitas como el monumento del Cerro de la Gloria; la fuente de los Continentes y el portón de ingreso al parque, la cual se trajo directamente desde Escocia. 

La calle que llega hasta ese ingreso es la Emilio Civit, una de las más lindas y señoriales de la ciudad. Se trata de casi 10 cuadras con cafecitos, museos, negocios y, lo que más llama la atención, sus chalets. La mayoría son de arquitectura Art Nouveau que pertenecieron a las familias más importantes de la ciudad; por ejemplo, el chalet Graffigna, a la altura 692/698 de esa calle, conocido por su falsa cúpula. Otra es la mansión Stoppel, que perteneció a un terrateniente chileno y hoy es el lugar del museo Carlos Alonso. 

GASTRONOMÍA INFINITA 

Elegida este año como capital Iberoamericana de la Gastronomía y el Vino, la ciudad de Mendoza tiene opciones para todos los gustos y bolsillos. 

Uno de los polos gastronómicos más importantes es la calle Arístides, remodelada en 2018 que ofrece siete cuadras con barcitos y restaurantes, uno detrás de otro. República, parte de la propuesta de la bodega Casa Vigil en la ciudad, es uno de los restaurantes más estilosos de la zona con alternativas de menú de pasos y pastelería de autor. 

Otras opciones más desestructuradas -e igualmente excelentes- son: Gloria Cantina, una casona antigua en Chacras de Coria, donde se sirven las mejores recetas de la abuela, como los buñuelos de espinaca y las milanesas gratinadas con papas noisette; y Central Vermutería, a dos cuadras de Plaza España, donde los sifones, el vermú tirado y los platitos para compartir son los protagonistas. 

Fuente y Fonda es otro clásico, se trata de un bodegón que busca rescatar recetas de antes y que sirve -literalmente- su comida en fuentes para compartir. Otra buena recomendación, sobre todo por sus tragos y su entorno, es Gómez Rooftop, una terraza en un décimo piso en pleno centro de la ciudad. 

Para los cafeteros se puede sumar también Bröd Bakery, a media cuadra de plaza Italia, que sirve café de especialidad y panadería y pastelería artesanal. También Patio Lorenza, entre plaza España e Italia, un restaurante café que tiene también un mercadito de indumentaria y decoración. 

A MENOS DE 30 KILÓMETROS 

Muy cerca de Mendoza hay varias perlitas de lo más variadas para visitar. San Ignacio está a 17 kilómetros y es un lugar privilegiado para disfrutar de la naturaleza y conocer el piedemonte mendocino. 

Se trata de una estancia andina que pertenece a dos hermanas y que ofrece una experiencia rural a los pies de Los Andes. El lugar tiene una posada boutique y un predio para hacer trekking, cabalgatas y diferentes actividades al aire libre. El día se completa con comidas regionales al fuego y buenos vinos mendocinos. 

Otra opción cerca de la ciudad es la olivícola Laur, elegida como la mejor del mundo en 2021. Se trata de un emprendimiento que comenzó un inmigrante francés y hoy lleva adelante la familia Millán. Se puede hacer una visita guiada y hasta almorzar en el restaurante Laur by Abrasado. Una perlita de este lugar: tienen una acetaia donde hacen el único aceto balsámico de Argentina, certificado por el Consorcio del Aceto Balsámico de Módena, Italia. 

DOS TIPS PARA VISITAR BODEGAS 

Estas recomendaciones resultan una manera de hacer más fácil el recorrido por bodegas, sobre todo si se viaja sin auto. La primera opción es usar el Bus Vitivinícola, un servicio con modalidad hop on y hop off (subir y bajar en cualquiera de sus paradas, tantas veces como se desee hacerlo) con siete recorridos por diferentes zonas con bodegas. 

Los circuitos, generalmente, incluyen tres paradas, donde se pueden hacer visitas guiadas, degustaciones y hasta almorzar (cada actividad en las bodegas tiene un precio aparte). El bus sale desde el centro de Mendoza y regresa a ese mismo punto. 

Otra recomendación para los que quieren disfrutar de experiencias más exclusivas es Wineobs, una plataforma que ofrece diferentes propuestas “a medida”, la cual incluye desde sunset con degustación hasta días de picnic, paseos en familia y paquetes con traslados incluidos. En su sitio web se pueden consultar y comprar las diferentes opciones, también adaptarlas a cantidad de personas e idioma en el que se requieren. 

FUENTE: Voy de viaje

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Precordillera y Alta Montaña

Las montañas de Mendoza contrastan con los paisajes rurales y oasis transformados por la labor de los huarpes, incas y conquistadores que transitaron por los actuales departamentos de Las Heras y Luján de Cuyo. La cordillera de los Andes presenta grandes picos cubiertos de nieve, entre ellos el Cerro Aconcagua y zigzagueantes ríos como el Río Mendoza. 

Esta zona ha sido testigo de la gran proeza sanmartiniana llevada a cabo por el Gral. San Martín y su ejército libertador con el anhelo de alcanzar la libertad de los países sudamericanos. 

Como marco excepcional, la montaña muestra su mejor rostro turístico en parajes como Cacheuta con sus aguas termales, donde se ofrecen servicios de masajes, hidroterapia o simplemente regocijarse al aire libre. 

El valle de Potrerillos al pie del Cordón del Plata es el lugar emblemático para los amantes de la aventura y la naturaleza, donde el rafting, trekking, canopy, cabalgatas, son los protagonistas. 

Continuado hacia la alta montaña, Uspallata es el centro de estadía que cuenta con una completa base de servicios y es el punto de encuentro de conexiones terrestres de turistas que arriban a la localidad ya sea por el camino de caracoles de Villavicencio o por a RN 7 bordeando el Río Mendoza. 

A escasos kilómetros de Penitentes el puente natural de Puente del Inca deja a todos atónitos por su formación geológica y colores, producto de la oxidación de minerales como el azufre y hierro. Además del puente natural pueden apreciarse los restos de los baños termales que fueron parte del hotel homónimo y la antigua capilla que aún se mantiene en pie. 

El Parque Provincial Aconcagua es el atractivo emblema de esta zona cuya temporada se extiende desde noviembre a abril. Los andinistas de todo el mundo llegan con el objetivo de alcanzar la cima o simplemente poder realizar un trekking corto o largo entre caprichosas geoformas, arroyos y nieves perennes. 

Las Cuevas es el punto culmine del recorrido donde se respira un clima de paz al ascender por un camino de 8 kilómetros de precipicios y pronunciadas curvas hasta arribar al monumento Cristo Redentor que marca los límites entre Argentina y Chile. Este camino es transitable en época estival. 

Otra opción para llegar hasta Uspallata desde la Ciudad de Mendoza, es recorrer la RP 52, y atravesar la quebrada de Villavicencio en las serranías de la Precordillera. Villavicencio es reconocido por las propiedades de las aguas minerales y los manantiales circundantes. 

En el lugar se encuentra el antiguo hotel homónimo que no funciona como tal sino como un centro de interpretación que recrea la legendaria historia de los visitantes, todo rodeado de bellos jardines. En las proximidades del hotel se encuentra la capilla de Villavicencio que se mantiene como si el tiempo no hubiera pasado. 

Pero la identidad de este sitio se complementa con un expectante camino sinuoso que supera las 365 curvas para llegar a la Cruz Jesuítica de Paramillos y luego introducirse en un abandonado complejo minero. También, el Parque Darwin muestra las improntas fosilizadas de araucarias petrificadas, cuyo bosque se extendió en antiguas eras geológicas. Por último, pasando por el colorido Cordón de Bonilla, se accede finalmente al valle de Uspallata. 

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Tunuyán, al pie del Cordón de Plata

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

Fuente: Ser y Hacer de Malargüe

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

En el corazón del valle, una ciudad pujante vive en armonía con la naturaleza, con actividades de aventura, vinos y costumbres arraigadas durante las cuatro estaciones del año. 

La ruta nacional 40, al ingresar a Tunuyán, se transforma en la principal arteria de esta ágil y cosmopolita ciudad del Valle de Uco en Mendoza. Ese es el primer impacto. 
 
La avenida San Martín sorprende por el gran movimiento de autos y de gente, ya que concentra la vida comercial y las oficinas públicas de la localidad. Con solo caminar unas cuadras por ella se vive su ritmo vertiginoso mientras se encuentran casas de indumentaria, calzado y electrodomésticos de marcas consagradas. 
 
Dos plazas enfrentadas se destacan a ambos lados de la San Martín. Una de ellas, la José de San Martín, detenta la vida cívica de la ciudad y tiene una fuente de agua importante en su centro. La otra, la José León Torres, recibe la antigua y sencilla parroquia de Nuestra Señora del Carmen y es la más utilizada para esparcimiento de chicos y grandes. 

Al localizar la peatonal Carlos Pellegrini, hicimos un alto para tomar un café. Se cruza con la avenida San Martín, tiene dos cuadras de extensión y sus veredas se han ensanchado, por lo cual queda solo una mano para los automóviles. Así, las confiterías con sus mesas en la calle y sus sombrillas de colores le dan vida y movimiento al sector, que disfrutamos durante un rato. 
 
El río Tunuyán, otros cursos de agua y en especial los paisajes cordilleranos cercanos, con su microclima, la hacen ideal para unas vacaciones en contacto con la naturaleza en todas sus formas. 
 
A orillas del río, el Club de Pesca cuenta con un “Poli acuático”, un predio con un lago artificial en el que se practican deportes y que ofrece un camping o sus “churrasqueras” para hacer un asado. 
 
Según el gusto personal de cada uno, los alrededores incluyen deportes de aventura. Las más apasionantes escaladas en roca se llevan a cabo en el Cajón de Arenales; el parapente, el rafting, el montain bike cuentan con varios circuitos. Para quienes buscan algo más calmo, las bodegas y estancias ofrecen salidas a caballo y actividades de cosecha de uva o frutas de estación. 
 
Existe una verdadera red de caminos a lo largo de la cual se ubican las bodegas más reconocidas, que exportan al mundo su producción. Algunas abren sus puertas a visitas guiadas y degustaciones; y complementan este servicio con almuerzos gourmet que incluyen comidas regionales preparadas por destacados chefs. 
 
En la ciudad, la gastronomía tiene sus lugares típicos donde comer una buena picada regional, una parrillada a la mendocina o simplemente una comida casera abundante y sabrosa. Nuestro olfato y el asesoramiento previo fueron de buena ayuda. 
 
Un poco más en las afueras, la ciudad se aquieta; el ciclomotor y la bicicleta pasan a ser los principales medios de transporte por calles más tranquilas, algunas de tierra. El perfume de sus árboles típicos (“jarilla”, chañar, tomillo, “chacay”) nos despiden y quizás esa dualidad entre vértigo y sosiego marque la esencia de Tunuyán.

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Blending Game en Luján de Cuyo

Salidas: viernes, sábados y domingos ( importante realizar reserva con 72 hs de anticipación)

Horario: 8.30 a 16.00 hs 
Bodegas inluídas: Vistalba, Carmelo Patti y Hacienda del Plata  

Esta excursión full day nos invita a sumergirnos en la zona vitivinícola del Malbec (Luján de Cuyo). Nuestro primer destino es bodega Vistalba,  donde la propuesta es, además de conocer sus instalaciones, aprender cómo se desarrolla un blend, a través de un divertido juego en el que los pasajeros realizarán sus propios ensayos a partir de diferentes varietales, hasta crear su propio vino. 

El recorrido ahora nos lleva a una de las bodegas tradicionales de la zona, en este caso puede ser Bodega Carmelo Patti o bien Carmine Granata, en cualquiera de ella podremos conocer como es el proceso que se realiza para lograr un vino artesanal. 

Para finalizar, sobre el medio día, visitamos la bodega boutique Hacienda del Plata donde podremos conocer la bodega y disfrutar de un almuerzo de 3 pasos, marinado con los vinos de la misma bodega en su restaurant Chapas. 

El programa incluye transporte, almuerzo con bebidas (contempla la posibilidad de menú vegetariano) y degustaciones 

Todas las bodegas de Mendoza requieren reserva con horario de visita estipulado y son muy rigurosas con el cumplimiento de ello. Nuestros tours no sólo ofrecen el servicio de reserva, también han sido profesionalmente planificados de acuerdo a la ubicación de las bodegas, creando un itinerario con circuitos planeados para disfrutar los diferentes paisajes que ofrece la provincia. Conclusión, además de evitar pérdidas de tiempo por posibles confusiones en la ruta, podrá degustar los vinos tranquilamente ya que, al contar con un conductor, no deberá preocuparse por posibles accidentes durante el regreso. 

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